Prefacio

Subí a mi habitación y miré por la ventana, era una noche muy oscura, con pocas estrellas y la luna llena se escondía tras unas nubes.
Sonreí con cierto sarcasmo.
El firmamento hace juego con mi alma y mi ánimo, pensé.
De pronto veo que pasa una estrella fugaz, pide un deseo y se te cumplirá, dicen en las películas y luego “zas” su vida se vuelve increíble.
Y con un “zas” mi vida si cambio, pero de una manera en la que yo nunca hubiera imaginado.

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